Más de mil sirios, a una media de entre 80 y 90 al mes,
recibieron en el último año tratamiento en la frontera, proporcionada por
equipos sanitarios, según informó el jefe del Departamento Médico de la
Comandancia Norte, el coronel Tarif Bader.
En las instalaciones de la Comandancia Norte del Ejército de
Defensa de Israel (Tzáhal) en Safed (Tzfat), Bader dijo que la labor de ayuda
comenzó el 16 de febrero de 2013 aunque no fue hasta septiembre de ese año
cuando se informó de ella.
Se intentaba evitar que las personas que reciben ayuda y
tratamiento, procedentes principalmente de las localidades sirias más próximas
a la frontera, pudieran sufrir represalias a su regreso al país árabe, explicó.
La decisión de facilitar esa «ayuda humanitaria»
se adoptó «porque sabemos que los recursos médicos en Siria tienen muchas
limitaciones en las pequeñas localidades y los hospitales están dañados o
destruidos» por el conflicto, explicó.
Contó que los primeros sirios en busca de ayuda llegaron al
lado israelí el 16 de febrero de 2013 y que, una vez tratados, fueron devueltos
a Siria.
El Ejército de Defensa de Israel dispone de instalaciones
médicas móviles que despliega sobre el terreno en la zona fronteriza, donde se
evalúa a los que solicitan la ayuda y se decide si pueden ser tratados allí
mismo o requieren ser trasladados a un hospital
En este último caso, cuentan con ambulancias para llevarlos,
principalmente al hospital de Ziv, donde permanecen hasta que se recuperan y
pueden regresar a su país.
Los que atienden a las personas que llegan con heridas
graves o enfermas son médicos civiles que cuentan con apoyo militar y con ayuda
de personal que habla árabe, explicó Bader.
Siria e Israel están en situación técnica de guerra, sin
comunicaciones directas. La zona en la que esas personas acuden para recibir
ayuda, los Altos del Golán, fue conquistada por Israel en 1967. Antes de esa
fecha, la artillería y los francotiradores del ejército sirio utilizaban esa
estratégica meseta para atacar intermitentemente a las comunidades israelíes
localizadas abajo, del otro lado de la frontera.
La mayoría de las intervenciones, que incluyen operaciones
de cirugía, estuvieron relacionadas con heridas en las extremidades (35%) y el
torso (32%), agregó, al tiempo que mostró imágenes de graves traumas en piernas
y otras heridas.
De los más de mil atendidos hasta ahora, un 15 % fueron
niños, un 23 % mujeres y un 60% hombres.
Se han dado casos también, según Bader, de personas que han
llegado tras haber sido intervenidas en Siria y que tuvieron que ser de nuevo
operadas en las instalaciones israelíes, afirmó el responsable del departamento
de Medicina del Comando Norte.
La mayoría de los tratados (46%) permanecen en el hospital
«una semana o menos» antes de regresar a su país.
Algunas de las personas que han recibido asistencia no llegaron
porque estuvieran heridas, sino porque tenían algún problema médico del que no
podían recibir tratamiento en Siria debido al conflicto que vive el país árabe.
Además, «seis sirios nacieron en Israel en el último
año», agregó el responsable militar en alusión a mujeres embarazadas que
acudieron para recibir ayuda en el parto.
Bader subrayó asimismo que aunque, en principio, cuando se
puso en marcha esta iniciativa. «se podría pensar que vendrían a miles,
eso no ha sucedido», y puntualizó que todos los sirios que acuden a
recibir ayuda quieren volver a sus casas y no piden ser admitidos como
refugiados.
Al menos 162 mil
personas han muerto, entre ellas 53.978 civiles, desde el inicio del conflicto
en Siria hace poco más de tres años, según datos difundidos por el Observatorio
Sirio de Derechos Humanos.